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El Maná de la Torá por Dr Ketriel Blad


Ki Tisá 21-4

Cuando levantes

Éxodo 33:17-23

Entonces el SEÑOR dijo: He aquí, hay un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña 

(Éx. 33:21 LBLA)

¿Habrá un lugar para mí junto al Eterno?

El Eterno mostró a Moshé rabenu que había un lugar cerca de él donde Moshé podía entrar y contemplar la hermosura del Eterno. Moshé había dicho que quería conocer al Eterno y sus caminos y ver su gloria. El Eterno le concedió lo que había en su corazón porque él había hallado gracia en sus ojos. Por su manera de ser y la actitud de su corazón pudo acercarse a la presencia del Eterno cada vez más.

Moshé había gustado la bondad del Eterno y por eso lo que más deseaba era estar cerca de él. No quiso continuar su viaje con los hijos de Israel si el Eterno no prometía caminar con ellos. Su afán por estar con su Padre celestial es un gran ejemplo para todos nosotros.

Cuando el Eterno quiso mostrarle a Moshé su gloria dijo que había un lugar junto a él sobre la roca. Esto nos enseña que hay un lugar para todos los hombres de la tierra junto al Eterno.

Hay un lugar para ti, querido discípulo. Sólo tú puedes llenar ese lugar. Sólo tú tendrás que buscar ese lugar y ocuparlo, porque está diseñado sólo y exclusivamente para ti. Si tú no lo ocupas, otro no lo va a hacer y vas a faltar en la presencia del Eterno.

Levántate cada mañana y ponte en ese lugar delante del Eterno. Ora y alaba, estudia y aprende y luego vive la vida que recibes de tu Padre.

Ese lugar está sobre la roca y la roca es el Mesías. Por causa del Mesías Yeshúa todos podrán llegar a la intimidad con el Eterno.

¡Bendito sea Su Nombre por eso!

Ketriel